Cultura para el desarrollo
En el transcurso de los últimos años, el sector de la cultura ha ido
ampliando sus alcances y ha adquirido un lugar central en la sociedad.
De la cultura asociada a las artes, se ha arribado a la noción actual de cultura como motor del desarrollo humano, área estratégica y espacio
de estímulo para la promoción de identidad, inclusión, creatividad,
imagen y comunicación.
Capital intangible
En la actualidad, la cultura y el sector creativo no sólo generan
importantes resultados económicos, sino que además poseen una importancia humana, estratégica y comercial que exige tratarlos
con el mismo rigor y profesionalismo que al resto de los sectores productivos.
Para valernos de su productividad, es necesario
re-conocer la cultura como un capital intangible que circula a través
de las organizaciones y proyectos que cada grupo humano desarrolla.
Nuevos desafíos
La creciente homogeneidad de productos y servicios, las demandas
por identificarse y diferenciarse, la saturación publicitaria de los
medios tradicionales y su baja rentabilidad, la demanda por parte de
públicos más exigentes y la necesidad de legitimarse a nivel social,
son algunas de las causas que llevan a empresas, organizaciones y
gobiernos a explorar nuevas formas de comunicarse, promoverse y
enunciar su identidad.
Cultura y creatividad
En el marco de los desafíos actuales en materia de capacitación,
comunicación y RSE, se destaca el trabajo desde la cultura y la
creatividad, con una gama de alternativas que va del patrocinio
al desarrollo creativo y presentan a la cultura como medio
transformador y espacio estratégico para la comunicación, la
promoción, la responsabilidad social y el desarrollo humano.