» Humanizan el mundo empresarial;
» Acrecientan la credibilidad y el actuar en sintonía con
“lo que se dice ser”;
» Fortalecen la identidad y la cultura corporativa;
» Desarrollan la creatividad y el bien-estar en la organización;
» Generan, incrementan y fortalecen el capital social (confianza,
asociatividad, conciencia, valores) y los bienes relacionales.